Banca para exterior

Price range: $23,800.00 through $32,800.00

USO DE EXTERIOR 1 PERSONA
l=800
w=350
h=460
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Banca para exterior de escala contenida, pensada para humedad moderada y uso directo. Su estructura lineal favorece el drenaje, la ligereza y una relación estable con el entorno.

SKU: stl_II-_a2-2_cb2-1_tfr5x_lat3_sj-sup Categoría:

Descripción

La banca para exterior desarrolla la lógica STL en una condición más expuesta al uso y a la humedad. Su composición por elementos lineales favorece el drenaje: el agua fluye, no se estanca, y la pieza seca con mayor facilidad.

La ligereza aquí no es solo visual; es desempeño. La estructura mantiene una presencia contenida, permite movimiento y facilita su integración en terrazas, regaderas o zonas de transición donde el material debe responder con claridad.

Es una banca estable y precisa, pensada para acompañar usos cotidianos en condiciones más abiertas, sin perder proporción ni continuidad estructural.

Maderas y Acabados

1. Caoba con acabado de aceite de linaza

Cálida y profunda: la caoba comparte familia cromática con el cedro pero tiende a oscurecer y madurar con el tiempo, desarrollando una pátina que vuelve la pieza más “presente” conforme envejece. En términos generales, su mayor densidad suele ofrecer mejor tolerancia al uso (golpecitos, marcas finas) que maderas más ligeras, y por eso es una opción sólida cuando el cliente quiere conservar apariencia por más tiempo sin perder carácter. La velocidad de oscurecimiento depende sobre todo de la exposición a luz/UV y del propio sistema de acabado.

2. Cedro con acabado de aceite de linaza (receta de la casa con pino)

Ligero, aromático y luminoso: el cedro introduce una presencia fresca y de tacto amable. Su olor —inconfundible— acompaña el espacio como una firma discreta. En registros históricos y análisis modernos aparecen derivados del cedro dentro del repertorio de sustancias usadas en prácticas de embalsamamiento; vale entenderlo como una referencia cultural y material (aromática/antiséptica), no como “beneficio” directo en la pieza.

Uso ideal: interior; piezas donde se aprecia el material “vivo” y su huella de uso.

3. Cedro con acabado Shou Sugi Ban (carbonizado)

Aquí el acabado es una transformación. El carbonizado (y su sellado posterior) puede aportar una mejora frente a intemperie y biodeterioro según especie, profundidad de quemado y mantenimiento; no es un “blindaje” universal, pero sí una armadura superficial con fuerte carácter tectónico.
Tradicionalmente se asocia a “sugi” (cedro japonés); hoy se adapta a otras maderas cuando se busca exterior y una estética de contraste.

Uso ideal: exterior y piezas donde se busca contraste, drama y una piel de alta presencia.

4. Nogal con acabado de aceite de linaza

Señorial, sobrio y con un contraste natural único: el nogal combina tonos chocolate con zonas más claras que, al nutrirse con aceite, se vuelven doradas y profundas. Su densidad suele ofrecer buena resistencia a marcas finas y un brillo muy particular cuando se pule con cuidado. Es una elección excelente para espacios formales donde la pieza debe anclar el ambiente sin volverse ostentosa.

5. Teka con acabado de aceite de tung

La teka es un clásico para exterior y ambientes húmedos por su durabilidad y su comportamiento estable en condiciones variables; su contenido de extractivos y su desempeño frente a agentes biológicos explican parte de esa fama.
El aceite de tung acompaña bien esa vocación: polimeriza formando una protección más resistente al agua que la linaza, sin convertir la superficie en una película rígida tipo barniz.

Uso ideal: exterior moderado, terrazas, zonas cercanas a humedad, mesas de alto uso.

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